- Objetivo:
- Comprobación de la cantidad de pH del analgésico (termalgin y aspirina).
- Comprobar la presencia de ácido acetil salicílico y el almidón de los analgésicos.
- Fundamento teórico:
El pH (potencial de hidrógeno) es una medida de la acidez o alcalinidad de una disolución. El pH indica la concentración de iones hidronio[H3O+] presentes en determinadas sustancias.
-Comprimidos analgésicos.
-Tubos de ensayo.
-Vaso de ensayo.
-Lampara de alcohol o mechero de gas.
-Etiquetas.
-Vaso de ensayo.
-Lampara de alcohol o mechero de gas.
-Etiquetas.
-Granadilla para tubos de ensayo.
-Solución de nitrato de hierro(III) 0,1 M.
-Reactivo Benedict.
-Papel indicador pH.
-Agua destilada.
-Solución de nitrato de hierro(III) 0,1 M.
-Reactivo Benedict.
-Papel indicador pH.
-Agua destilada.
-Pinzas.
- Procedimiento:
- Preparamos el material.
- Cuando ya tenemos todo, molemos el analgésico.
- A continuación, ponemos la muestra en un tubo de ensayo poniéndole agua destilada y agitándolo, hasta que quede el contenido homogeneo.
- Luego, separamos 3ml de cada analgésico y lo ponemos en distintos tubos de ensayo.
- Posteriormente, introducimos un papel indicador de pH para conocer el valor del pH.
- A continuación, comprobamos si hay presencia de ácido, añadiendo en un tubo de ensayo 3ml de las muestras anteriores y 6 gotas de disolución de nitrato de hierro.
- Si la muestra se pone de color violeta, el analgésico contiene ácido acetilsalicílico, y en el caso contrario, es que no contiene ácido acetilsalicílico.
- Por ultimo, pasamos a investigar las muestras:
- primero estudiamos la ausencia o presencia de almidón, separando 3 ml de cada muestra. Luego añadimos 2 gotas de Lugol. Si la muestra sale de color, significa que el almidón está presente en el analgésico.
- segundo estudiamos la presencia de lactosa ,añadiendo a cada muestra 4 ml de Fehling A y otros 4 ml de Fehling B.
- A continuación, las calentamos y si el contenido se pone de color marrón es que la muestra tiene lactosa.
Conclusión:
Con está practica, hemos aprendido que los medicamentos no son un juego, y que al igual que nos alivian nuestras dolencias, también, puede producirnos otras.



